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29 de abril de 2015

Principal demanda del proletariado cubano, ausente del desfile del 1ro de Mayo

No es un invento mío, no es una manipulación "del enemigo". El principal dirigente de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC), Ulises Guilarte de Nacimiento, lo declaró en entrevista al periódico Trabajadores, publicada este lunes. "El salario continúa siendo la mayor demanda y preocupación de nuestros trabajadores", afirmó el dirigente sindical.

 

El discurso oficial ha hecho, durante mucho tiempo, malabares para evitar la constatación de lo obvio. Los ingresos de la fuerza laboral cubana no alcanzan para cubrir, siquiera, sus necesidades materiales y reproductivas. Ignorar el clamor popular en protesta contra esta realidad, contribuyó poderosamente a que la CTC llegara a los niveles de irrelevancia que ostenta hoy.

 

El discurso oficial ha solido privilegiar las supuestas características de unidad y sacrificio de quienes trabajan. Sin despreciar los potenciales de estas fuerzas, la exageración en sus invocaciones les ha restado credibilidad y ha logrado la enajenación de las personas que no encuentran la posibilidad de ganarse decorosamente la vida mediante su trabajo. No por gusto, Guilarte y otros dirigentes han tenido que reformar los pronunciamientos públicos. Ahora son capaces de proclamar que "la esencia del movimiento sindical en la Cuba de hoy está en representar con mayor efectividad los legítimos derechos" de las personas trabajadoras, aunque siempre añaden lo de los deberes y la movilización, como en este caso.

Estas declaraciones ofrecen un contraste deliciosamente irónico con otras realidades. Dentro de menos de 48 horas, se realizará el tradicional desfile por el 1ro de mayo en la Plaza de la Revolución de La Habana y en otras localidades del interior del país. Y, a pesar del rampante reconocimiento de la principal demanda de quienes trabajan en Cuba, la reivindicación de las mejoras salariales estará ausente del desfile. El hecho de que esto ocurra, ilustra el sentido de estas ceremonias de masa organizadas por el Estado cubano y sus agencias de organización social, dirigidas a fortalecer y apoyar al gobierno, no a los trabajadores.

22 de abril de 2015

Blog Arcoiris, Reflejo recomendado de Cubava

 
La plataforma Reflejos, que agrupa los blogs cubanos en el dominio Cubava.cu, ha promovido la bitácora del Proyecto Arcoiris al selecto grupo de los Recomendados en su portada.
 
El Proyecto Arcoiris es un colectivo LGBT, anticapitalista e independiente en Cuba. Sus miembros se caracterizan a sí mismos como "un grupo de personas que luchan conjuntamente contra el estigma y la discriminación por orientación sexual e identidad de género en el contexto actual de la sociedad cubana, en sus espacios institucionales y culturales, desde la comunidad LGBTI." Su trabajo ha sido reconocido y ya forman parte de la International Lesbian and Gay Association (ILGA), federación que congrega a grupos de distintas nacionalidades dedicados a promover la defensa de la igualdad de derecho para lesbianas, gays, bisexuales y transgéneros (LGTB) de todo el mundo.
 
Junto a millones de voces, Arcoiris exige el reconocimiento legal a las familias y la despatologización de la transexualidad; exige el fin de los crímenes de odio, el acoso escolar y la discriminación laboral, el cierre de toda institución que pretenda "curar" la sexualidad no dominante y el castigo legal a todas las personas que desde templos, aulas, escenarios, foros políticos o laboratorios seudocientíficos incitan al odio, justifican la discriminación, o promueven el castigo al ejercicio de la sexualidad libre y responsable por hombres y mujeres.
 
Los objetivos de Arcoiris tienen bastante en común, desde algún punto de vista, con el Centro Nacional de Educación Sexual (CENESEX), por lo que eventualmente han coincidido en espacios y momentos, pero sin ceder su independencia. Tiene lazos con el Observatorio Crítico y ha servido como motivación y ejemplo a iniciativas como el grupo CHEHos (Cubanos Heterosexuales Enemigos de la Homofobia).
 
La bitácora de este grupo en (proyectoarcoiris.cubava.cu) ha recibido más de 7 000 visitas en unos pocos meses, desde que esta plataforma se extendiera sus flexibilidades a los cibernautas sin facilidades especiales. Se actualiza con elevada frecuencia, con noticias relacionadas con su actividad, tanto del país como del extranjero. Contiene gran variedad, desde textos más analíticos, polémicos, hasta secciones de variedades y de corte artístico. Mantiene el monitoreo y la crítica de otras bitácoras de la misma plataforma Reflejos, que han practicado la discriminación y el adoctrinamiento homofóbico, siguiendo una desafortunada interpretación de su religión.
 
Felicitamos a los miembros de Arcoiris por el reconocimiento alcanzado en Reflejos, y les manifestamos nuestro renovado acompañamiento en sus bregares.

15 de abril de 2015

Bienvenido Citigroup

Hace un tiempo tuve yo esta discrepancia con un periodista nuestro muy conocido. Yo estaba molesto por las concesiones efectuadas, por el gobierno cubano, al emporio brasileño Odebrecht. Y el periodista me afirmaba, muy serio, que nuestro gobierno era muy sabio, porque tratar con capitalistas brasileños no era lo mismo que con estadounidenses. Al parecer, él consideraba que los primeros se diferenciaban por ser más decentes que los últimos, serían menos imperialistas, no estarían por expoliar a los otros pueblos y esas cosas.
 
Este intercambio adquiere nuevos matices a partir de los anuncios del pasado 17 de diciembre. Los presidentes de Cuba y EEUU anunciaron lo que parece ser el inicio de la normalización de relaciones y, eventualmente, el fin del bloqueo. No más ayer vi una noticia, en el sitio digital de Radio Rebelde, sobre los ofrecimientos de Cuba a los negociantes extranjeros en un foro de negocios en Panamá, paralelo a la reciente Cumbre de las Américas.
 
Se refería con particular énfasis, en el texto de la nota, el interés del grupo financiero estadounidense Citigroup por entrar en nuestro mercado. Se recogían allí las optimistas declaraciones del presidente ejecutivo de Citigroup para América Latina, relativas a esta futura apertura.
 
Para no desdeñar es el hecho de que esta reunión fue auspiciada por el Banco Interamericano de Desarrollo, una de esas instituciones "malas", en el marco de la OEA, de las que el imperialismo yanqui usa para dominar América Latina.
 
Pues, en este foro, resulta que participaban importantes funcionarios de empresas y entidades cubanas, como el Banco de Comercio Internacional; ETECSA –la misma que no iba a permitir inversiones con extranjeros para proteger nuestra soberanía; e iba a disertar el ministro de Comercio Exterior e Inversión Extranjera, Rodrigo Malmierca.
 
Entonces, o los capitalistas estadounidenses ya se volvieron "buenos" –como eran los brasileños – o, como me parece a mí, el gobierno cubano nunca tuvo una posición coherente, de principios, y lo que le importa es encontrar donde sea los recursos financieros que necesita para sostenerse.

7 de abril de 2015

Qué sociedad tan social, la que llevamos a Panamá

Altos niveles de bombo y platillos acompañan a la corriente celebración de la Cumbre de las Américas, en la República de Panamá. Tal pareciera que se gesta algún tipo de movimiento trascendental, que no hace sino aguardar la foto tradicional de los mandatarios para desatar sus fuerzas, ya sea hacia adelante o hacia atrás.
 
 
Más sensato sería, tal vez, no esperar tanto de estos grandes eventos. La parte de las reuniones de los presidentes, típicamente, solo ratifica procesos que se han gestado entretanto. Tal vez resulten muy mediáticos los pescozones que se esperan entre el presidente Barack Obama, de los Estados Unidos y Nicolás Maduro, de Venezuela. El primero decretó una reprobable medida injerencista, en cuyo rechazo se han unido la mayoría de las naciones latinoamericanas. El señor Obama tiene garantizados, además, iguales o mayores titulares cuando se encuentre con su par cubano, Raúl Castro. No obstante, pasados unos días, la noticia se gastará. Entonces todo regresa a la lucha cotidiana por la prosperidad, para algunos, y la mera supervivencia para no pocos. También, enseguida, se sucederán un Mundial de Fútbol, la próxima Cumbre Planetaria de los Grandes Jefes del Mundo Preocupados, el estreno de la octava parte de "Titanic" y el alumbramiento del bebé de la última pareja súper-famosa de Hollywood, para mantenernos a todos entretenidos.
 
En paralelo con las grandes ceremonias, se producirán también un número de actividades y foros que despiertan otros tipos de interés. Estas otras arenas ven la acción de un número mayor de actores, movimientos sociales, con niveles de etiqueta menos rígidos, mayor diversidad y más vitalidad puesta en juego. Muy tranquilamente, reconozco mi falta total de  experiencia en esos asuntos y mi disposición para aprender todo lo que esté a mi alcance y valga la pena.
 
Probablemente, muchas fuerzas progresistas aprovechen la ocasión para conectar entre sí, intercambiar experiencias, divulgar las realidades que enfrentan en sus sociedades y extender lazos de solidaridad. Leí por ahí que compañeros nicaragüenses van a denunciar la salvajada que van a cometer con el canal interoceánico a través de su país, por ejemplo. También pudiera ser que los compas venezolanos encuentren eco en su demanda de justicia para el desaparecido Alcedo Mora. Que las víctimas de la guerra en Colombia presionen más a favor de la paz. Que comunidades afrodescendientes de todo el continente consoliden frentes comunes contra la discriminación. Y veinte cosas más de las que me gustaría saber. Esto no quiere decir que estos eventos paralelos estén exentos, por supuesto, de sus propios niveles de manipulación por los intereses conservadores.
 
El caso cubano es sumamente ilustrativo. Para allá para Panamá, sacaron pasaje actores como para representar media docena de sociedades civiles a nuestro nombre, pocas de ellas coincidentes en alguna medida.
 
Lo más obvio es dudar de la representatividad de los delegados enviados por el gobierno cubano. Si el poder estatal elige y paga al supuesto representante, queda en duda la legitimidad de este para asumir el papel de otro tipo de corriente. Esta discapacidad se acentúa cuando los candidatos provienen de estructuras que reconocen explícitamente, por sus estatutos propios, obediencia a las jerarquías del Partido-Gobierno, como es el caso de la central sindical cubana y las organizaciones estudiantiles oficialmente reconocidas.
 
No es nuestro propósito cuestionar, en este momento, ese acatamiento. Cada grupo social es libre de escoger sus caminos, alianzas, paradigmas –y convertirse en un aliado político de quien sea legal. Pero si alguien usa su potestad de asociarse con un grupo de crianza de gatos, no tiene sentido que quiera entrar luego en una reunión de curieles, en igual calidad de delegado a los demás "curierólogos". El evento suyo es en el salón nuevo que abrieron allá a la derecha, por favor, lea el cartel en la puerta. Naturalmente, el poder oficial en Cuba es incapaz de reconocer cualquier vida, derecho, iniciativa, más allá de sí, e independiente de sus designios. Esto no quiere decir que los demás lo tengamos que creer.
 
Lo más patético del caso es que los mismísimos dirigentes y órganos de prensa oficialistas han reconocido la inoperancia de estos actores. La central sindical y las organizaciones estudiantiles oficiales no convencen ni motivan a las mismas personas que deberían representar, y esta verdad ha terminado por confesarse en el propio discurso y los periódicos nacionales. Vergonzoso papel, en realidad, el que les toca asumir.
 
Simétricamente, otros sujetos que reclaman la representatividad de la sociedad civil cubana y embarcaron para Panamá, están igualmente incapacitados para representarnos. Si a los primeros los invalida su calidad de servidores sumisos del poder estatal, a los contrarios los desacredita su carácter igualmente político y su misión de cambiar ese poder hacia otras manos. Si se añade que, con frecuencia, estos últimos reciben financiamiento dirección de potencias extranjeras –la USAID, la NED, el imperialismo norteamericano, para dejar las cosas claras–, menos todavía pueden hablar en nombre de las personas trabajadoras cubanas. La reunión para tumbar al gobierno actual y repartir los medios de producción entre un grupo de capitalistas diferente, es en otro salón, también a la derecha pero más viejo, relativamente cerca del que dijimos ahorita y capaz que hasta tengan una comunicación rara entre sí.
 
¿Podemos, en Cuba, percibir de manera clara una sociedad civil legítima, convincente, representativa de lo que convencionalmente se entiende como tal, y así generar representantes auténticos para este tipo de eventos? Porque el hecho de que se necesite ser independiente del Estado-Gobierno-Poder local para constituir sociedad civil, no quiere decir que pueda ser tal, el sujeto que viva de la oposición política al mismo y, menos, a cuenta de otro Estado-Gobierno-Poder extranjero, adversario del primero. Se puede ser independiente y convivir bajo relaciones normales de respeto. De cooperación, incluso, cuando sea mutuamente beneficioso; de debate y consulta de diferentes temas y diversos puntos de vista, y sin escatimar las críticas mutuas que se crean adecuadas. Yo he visto en los medios oficiales, posicionamientos que me han parecido sinceros, valientes y valiosos, de representantes de la organización de los campesinos, por ejemplo, que tal vez sea un ejemplo adelantado de sociedad civil en Cuba, pero soy un bichito urbano y no puedo dar opinión de especialista.
 
Yo personalmente creo que todavía estas cuestiones no se han desarrollado mucho nacionalmente, madurado y asentado en la mayoría de la sociedad nuestra. Quizá despertamos a ese tipo de realidades hace muy poco tiempo, quizás no antes de la caída del llamado Campo Socialista. Antes de eso, la concepción monolítica del país era una camisa de fuerza que se llevaba puesta, de buena o mala gana, hasta para dormir. Y el proceso de consolidación de una cultura alternativa puede llevar muchos años, decenios incluso. Aún hoy, desde el poder estatal, no se ha dejado de mirar con suspicacia y obstaculizar el trabajo de quienes desean establecer asociaciones espontáneamente, involucrarse en sus comunidades con fines sociales, artísticos, los que sean, de manera independiente de las instituciones oficiales. Por si fuera poco, la necesaria independencia económica del Estado que necesita cualquier sociedad civil, está muy lejos de quedar establecida; no solo en el punto de recibir ingresos por conceptos distintos de los salarios de trabajar para el Estado, sino por las complicaciones que se suscitan después, a la hora de efectuar recaudaciones, financiamientos, etcétera.
 
La poca intención del gobierno y la oposición para reconocer el desarrollo y autonomía de alguna sociedad civil y llevarla a Panamá se percibe, finalmente, en que ninguno de ellos se interesó por divulgar popularmente las posibilidades de participación, mecanismos de inscripción, fuentes de financiamiento, etcétera. Cada uno llamó a "los suyos" y trató de imponerlos, con más o menos fortuna. No se percibió  –o yo no percibí – en los medios de ninguno de los bandos, convocatorias a elaborar mensajes colectivos, a coordinar libremente por barrios, gremios, tipos de activismos u otros rasgos comunes que parecieran oportunos, ideas y posiciones que se considerara relevante para llevar allá por personas que gozaran de la confianza de sus compañeras y compañeros.
 
Algún o alguna compatriota, aisladamente, con mejor información e interés, puede haber gestionado de modo independiente, invitaciones para trasmitir un mensaje personal o de la colectividad a la que sea afín. Tal vez, incluso, haya llegado a Panamá y desempeñe un papel decoroso allá, no se puede descartar. Sería hermoso, y que pudiera luego regresar y compartir sus experiencias lo más ampliamente posible.
 
Ojalá esta sociedad nuestra continúe su proceso de aprendizaje y maduración. Quién sabe si en la próxima cumbre nos esperen mejores emociones.