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29 de diciembre de 2006

Memorias 2004: Memorias que cambian de perfil

Hace unos cuatro años me sorprendió un libro. No es que yo sea una lectora muy experimentada, pero a mis años de estudios humanísticos los sazonaron varios tomos de áridas Memorias. Algunas eran divertidas, otras soñolientas, pero en ninguna hallé algo cercano a mí –aunque más de una transcurría en el siglo XX. Por eso no puedo empezar un comentario sobre Memorias de un descamisado sin mencionar la palabra asombro como primer adjetivo.

El libro que Enrique Acevedo entregara a los lectores cubanos a inicios de la década rescató un elemento importante, pero a menudo obviado en los manuales de historia cubana: la presencia de adolescentes tempranos en las filas del Ejército Rebelde. Enrique tenía unos catorce años al empezar su militancia en la ciudad, su hermano acaso dieciséis. Uno de los elementos literarios definitorios del texto es la recuperación de ese tono de descubrimiento, que vincula estas Memorias… con la típica novela de aprendizaje. Lo dramático del entorno descrito, junto a la ingenuidad narrativa que construye el autor, libera su narración de toda pesadez histórica, tornándola casi la bitácora de una larga aventura a lo largo de la Isla.

Ahora vuelve Memorias de un descamisado, pero el empeño de la Casa Editora Abril ahora, da un paso más hacia el joven lector. La historia se ha dramatizado para llevarla al formato de historia ilustrada, de modo que las aventuras de Enrique, su hermano y sus amigos, en la columna dirigida por Ernesto Che Guevara, toman color y perfiles definidos. Aunque basado en imágenes documentales de los personajes, combates y sitios históricos, no cabe duda que las ilustraciones de este volumen despliegan increíble calidad dramática e imaginación. La violencia contenida de los combates, la expresividad de los personajes, el justo trabajo con los fondos, hacen de este relato todo una nueva experiencia.

Las Memorias… de Enrique Acevedo narraban sus primeros deberes, su primer amor, su primer combate. Ya no: ahora lo muestran.

Publicado por primera vez en el sitio de la Feria Internacional del Libro de Cuba (XIII edición, 6 de febrero de 2004 (http://www.cubaliteraria.cu/evento/filh/2004/).

Rogelio: Ciencia, cultura y universidades enarbolan enseñas en La Cabaña

Cada día de transcurso de la presente Feria Internacional del Libro de La Habana ve transcurrir una sesión de un acreditado evento, titulado La Cultura en defensa de la Humanidad. Los intelectuales y la integración de América Latina. Este lunes, bajo el lema El pensamiento socialista y la filosofía de la ciencia, se reunió un docto panel conducido por el ensayista cubano Julio César Guanche, que agrupó a los doctores Jorge Núñez, director de postgrado de la Universidad de La Habana; Fidel Castro Díaz-Balart, Asesor científico del Consejo de Estado; Hugo Pérez Rojas, Vicedirector del Instituto de Cibernética, Matemática y Física, ICIMAF; y José Luis García, Rector de la Universidad Central de las Villas y Viceministro del Ministerio de Educación Superior. El panel sesionó en la sala Fernando Ortiz, poblada de un nutrido público, mayormente ducho en las temáticas científicas y técnicas y que esperaba con ansiedad esta reunión.

El Dr. Castro Díaz-Balart abrió las exposiciones con la ponencia Conocimiento, Ciencia e innovación: Desafíos e incertidumbres. En la misma, pasó revista a un importante trabajo que realizó en estos últimos años en un esfuerzo dirigido y coordinado por el Centro del Sur.

El Centro del Sur es una organización intergubernamental permanente de países en desarrollo. Promueve la solidaridad y la cooperación Sur-Sur, y mantiene contactos de trabajo regulares con el Movimiento de Países No Alineados y el Grupo de los 77. Mediante reuniones de grupos de trabajo y consultas amplias con peritos de diferentes países del Tercer Mundo, se estudian problemas comunes, se comparten experiencias y conocimientos y se elaboran estudios y documentos de posición. Uno de estos documentos lo constituyó Sociedades de la Información: Hacia una perspectiva del Sur, y su recopilación, a cargo de destacados profesores de Europa, América y Asia, estuvo dirigida por el doctor Castro Díaz-Balart.

En Conocimiento, Ciencia… el autor expuso un apretado resumen de los segmentos que aportó al estudio del Centro del Sur. En ellos abordó los temas de sostenibilidad y retos de la globalización, y la economía del conocimiento, muy ligada a los conceptos de propiedad intelectual y migración o robo de cerebros. A partir del contexto geopolítico y económico de desarrollo del conocimiento, de la brecha informática y científica, con las gigantescas desigualdades entre el Primer y el Tercer Mundo en estas esferas, desbrozó los retos en los campos energéticos, climáticos, demográficos y medioambientales que enfrenta el mundo actual. Sobre los temas del intelecto, destacó el rápido ritmo de transformación en este sector, la dinámica de competencia e innovación y de altos estándares de excelencia que lo caracterizan, y cómo es necesario cerrar las brechas entre naciones desarrolladas y atrasadas en materia de formación de recursos científicos, inversión en Investigación y Desarrollo (I + D), optimización de los complejos Universidades – Centros de Investigación – Centros de Producción y el acceso a Internet. Destacó cómo se produce una mayor concentración de las industrias en las naciones punteras a medida que dichas industrias tienen los niveles tecnológicos más modernos y sofisticados, particularmente en los casos de las industrias biotecnológicas y las de informática y telecomunicaciones (TICs).

Castro Díaz-Balart concluye que es preciso centrar la ciencia y la tecnología hacia el desarrollo sostenible, teniendo en cuenta que la ciencia se beneficia de la diversidad de enfoques a los problemas; tener en cuenta que la habilidad de usar un conocimiento se enraíza con la capacidad de generar más conocimiento, así como potenciar la cooperación Sur-Sur y la Norte-Sur, pero más como un acercamiento común a problemas que a todos afectan que como una relación pasiva de entrega-recepción de ayuda.

¿Qué ciencia y qué tecnología para qué sociedad? se preguntó Jorge Núñez en el título de su presentación. Ya es sabido que el complejo de relaciones económicas, políticas y militares está dirigido a mantener el actual contexto de dominación de unas naciones sobre la mayoría de la humanidad, pero ¿el sistema de generación de ciencias y tecnologías, a qué prioridades responde?

El autor ilustró cómo, hasta los años 30 del pasado siglo, la ciencia y la tecnología, hasta cierto punto, seguían los paradigmas de búsqueda de la verdad, dominar la naturaleza y ponerla al servicio del hombre y poner este potencial al alcance de todos. A partir de la Segunda Guerra Mundial este estado de cosas perdió toda perspectiva, a partir de la sistemática concentración de las actividades de investigaciones y generación de tecnología en manos de poderosas corporaciones trasnacionales, que definieron en la actualidad la tendencia a la apropiación privada del conocimiento con fines mercantiles, a través del refuerzo de los mecanismos de propiedad intelectual, que se han extendido incluso a organismos vivos manipulados genéticamente y a genes humanos. A manera de conclusión, plantea como necesidad imperiosa la democratización del conocimiento, la ciencia y la tecnología.

La intervención de Hugo Pérez Rojas se concentró en el papel de las Ciencias Básicas para las sociedades del conocimiento. Como ejemplo característico citó la influencia del físico Erwin Schrodinger sobre los descubridores de la molécula de ADN, Watson y Creek. La formación de especialistas en ciencias que puedan aplicarse directamente al desarrollo de las sociedades, explicó, requiere de sesudos especialistas, versados en aquellas arenas más teóricas de la Física, las Matemáticas, etc. Además, en el estudio de estos elevados campos, se generan métodos que luego resultan aplicables a terrenos más pedestres.

Pero lograr un desarrollo de este tipo -acotó- requiere eliminar tanto el analfabetismo tradicional, como aquel otro sufrido por muchos respecto a las nociones científico-técnicas modernas. Finalmente destacó la importancia de reconocer, interpretar e incorporar los sistemas de conocimientos tradicionales, de culturas autóctonas que, en campos como la farmacología, tienen un potencial nada desdeñable y que está empezando a ser explotado por las trasnacionales.

El cuarto ponente fue José Luis García, y se sentía más cómodo exponiendo de pie su material sobre Tendencias Universitarias. Se refirió en referidas ocasiones a importantes conferencias de la UNESCO, en las que se han presentado argumentos respecto a la calidad y la pertinencia de la educación superior. Hurgó en la engañosa postura del Banco Mundial, que pasara de una postura de no recomendar las inversiones en formación universitaria para países del Tercer Mundo por resultar supuestamente poco rentables, a una postura de recomendar estos altos estudios como un bien público global.

A continuación, García relacionó las características y tendencias de los sistemas universitarios modernos, la importancia de la formación de postgrado, la interacción entre las universidades y los centros de investigación y producción. El modelo anhelado, afirmó, debe ser el de una Universidad humanista, científica y tecnológica, productiva y comprometida con una sociedad que no margine al hombre. Para ello delineó las estrategias a seguir, donde destacan el compromiso, la actividad en el marco de un sistema nacional de innovación, la definición de los campos y prioridades relevantes y la colaboración entre los diferentes sectores y países. De las palabras de García se desprendía en toda instancia, la profunda pertinencia de dedicar todos los esfuerzos necesarios para el feliz desarrollo académico en nuestras sociedades.

En el subsiguiente diálogo con el público, los miembros del panel dieron su opinión, a petición del público, respecto al tema de la formación escolar preuniversitaria, coincidiendo en la importancia de una sólida educación básica, primaria y secundaria. También se refirieron en apretado resumen a políticas de las distintas autoridades de nuestro país involucradas en este tema para perfeccionar la enseñanza y sentar las bases para captar a muchos y brillantes jóvenes para la ciencia.

Publicado por primera vez en el sitio de la Feria Internacional del Libro de Cuba (XIV edición, 6 de febrero de 2005, en http://www.cubaliteraria.cu/evento/filh/2005/)

Rogelio: La ciencia representada en el inicio de la Feria

En el primer día de actividades de la Feria del libro de La Habana, tuvimos el placer de asistir a la presentación de títulos dedicados a la divulgación de interesantes y profundos temas científicos. En la sala Carlos J. Finlay, la editorial Científico Técnica ofreció los textos El fuego de Prometeo, de Luis Felipe Desdín; ¿Vino la vida del espacio?, de Olbán Santana de la Peña y Armas, gérmenes y acero, de Jared Diamond.

El libro de Diamond, es un repaso por la historia de la humanidad, en busca de respuestas a las causas últimas de los disímiles niveles de desarrollo político y económico que parecen condicionar las relaciones internacionales desde fines del siglo XV. A tan sugestivo texto se refiere, en extenso, Mercedes Melo en otro artículo. Los otros dos volúmenes exponen conocimientos científicos de los campos de la Física y la Biología, para el público no especializado.

El Dr. en Física, Luis Felipe Desdín presenta en El fuego... un panorama de los principales aspectos relacionados con la energía nuclear, desde las explicaciones de la estructura interna de la materia y las colosales fuerzas conque interactúan las partículas del micromundo, hasta las aplicaciones modernas y nefastas que las grandes potencias militares han hecho de estos fenómenos. Tan importante como lo anterior resultan las posibles aplicaciones pacíficas de este campo, de donde nace el paralelo con el don que Prometeo concede a la raza humana según la conocida leyenda griega. Esta obra tiene un antecedente en el libro de Fidel Castro Díaz Balart, Energía nuclear y desarrollo, publicado hace algunos años en nuestro país. El libro de Desdín fue presentado por Lilian Álvarez, directora de ciencias del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente.

Es de destacar el accidentado camino que concluyó en su publicación pues, como explicara su autor durante la presentación, el material que lo conformó queda alistado alrededor de 1990, cuando el derrumbe del campo socialista y la URSS trastocan el panorama de la carrera armamentista –de la cual las armas atómicas eran un núcleo fundamental. Pocos años más tarde, ya más claro el horizonte, se ponen en marcha importantes experimentos sobre la naturaleza del Universo, a cuya conclusión era recomendable esperar para dotar al libro con los más recientes avances en su campo. Finalmente, ante la imposibilidad de esperar al término del desarrollo científico y técnico para escribir una obra que lo abarque todo, El fuego... aparece ahora, pero el autor no se olvida de mencionar el proyecto ITER, iniciado recientemente en Europa, y con el cual el hombre se propone dominar las fuerzas de la fusión nuclear dedicándolas a trascendentales aplicaciones pacíficas.

Solo es lamentable que una demora en el transporte de los ejemplares retrasara unos días la venta al público de El fuego de Prometeo. Afortunadamente, este comentarista leyó el manuscrito original y, en adición a manifestar su placer ante el texto, quisiera señalar al autor que, en alguna que otra ocasión, da por sabidos ciertos conceptos y cuestiones no tan familiares para el lector profano en el tema. De cualquier modo, Desdín pertenece a ese grupo admirable de científicos que comprende la importancia de la generalización de los conocimientos entre la población, y ya tiene en proyecto otro título.

El otro volumen mencionado, ¿Vino la vida del espacio?, aborda el controvertido tema del supuesto origen extraterrestre de la vida. Fue presentado por otro autor cubano ya conocido en el campo de la divulgación científica, el físico Bruno Henríquez. En sus palabras de presentación, Henríquez destacó cómo este texto porta también una lección sobre seriedad y método científico, sobre cómo mostrar un conocimiento al público no especialista sin vulgarizarlo o simplificarlo en demasía.

Olbán Santana narró, a su vez, cómo este libro tuvo su génesis en la publicación de un dossier en la revista Correo de la Unesco, dedicado a la obra de Charles Darwin, donde se incluía un material del profesor N. C. Wickramasinghe que se oponía a las teorías del naturalista inglés, brindando sus propias hipótesis sobre el origen y evolución de las especies. Con la capacidad de citar numerosos hechos y estudios que demuestran la validez de las teorías modernas de la evolución, con los aportes de los destacados científicos Oparin y Haldane, el autor de ¿Vino la vida... sintió la necesidad de escribir algo más que un simple artículo. Teniendo en cuenta la importancia del tema, lo actual de las discusiones sobre el mismo y lo necesario que es comprender, aunque sea a un nivel básico, las complejas cuestiones que aquí se tratan, la publicación de este volumen es un aporte muy positivo del sello Científico- Técnica a la cultura de nuestro país.

Publicado por primera vez en el sitio de la Feria Internacional del Libro de Cuba (XIV edición, 4 de febrero de 2005, en http://www.cubaliteraria.cu/evento/filh/2005/)

Memorias 2005: Más de Cuba en la web

Leer en el programa de la Feria Internacional del Libro de La Habana acerca de la presentación de sitios web, libros digitales, CD-ROMs o DVDs ya no sorprende a nadie. En realidad, la aparición del espacio "La Isla Interactiva" no es una impostura, sino un proyecto de promoción que desde el 2001 atrae a editores y a empresas, embarcados en la aventura del universo digital para el intercambio de ideas y la presentación de sus productos.

Uno de los protagonistas usuales de "La Isla Interactiva" es la editorial electrónica CubaLiteraria, que ha presentado en ese espacio diversos sitios, libros y discos multimedia. Este martes fue para CubaLiteraria en la Feria, pues se presentaron sus libros digitales y cuatro de sus más recientes sitios. De La estrella de Cuba y Disidencias ya se ha escrito, así que me enfocaré en las webs dedicadas a la revista Social, el escritor Alejo Carpentier y los diseñadores Francisco Masvidal y Roberto Artemio.

La editora del monográfico dedicado a Social, Cira Romero, explicó que este sitio, además de rescatar parte del legado gráfico de esa importante revista de la primera mitad del siglo XX cubano, trae luz a su figura central: Conrado Massaguer. El, alguna vez llamado César de la caricatura, es uno de nuestros ilustres olvidados, a pesar de que su labor como dibujante fue reconocida por el mismísimo Walt Disney y su diafanidad política sancionada por el dictador Gerardo Machado, quien lo forzó al exilio, condenando a muerte su revista. El sitio, diseñado por Yen Puentes, recupera el ambiente gráfico de los aquellos locos años veinte, cuando la riqueza desmedida de la burguesía cubana encontró en Social un excelente medio de expresión. Espacio paradójico, por demás, ya que allí mismo se publicaban textos de Mariátegui y Lenin.

El sitio dedicado al autor de El reino de este mundo es parte de la intensa labor desplegada por todos los integrantes de la industria editorial cubana en el centenario de Carpentier, cumplido en el 2004. CubaLiteraria encargó esta web a Juliana Venero, Aimée Vega y Carmen Thompson, las cuales reúnen para los navegantes fragmentos significativos de su obra, textos en los cuales Carpentier explica sus motivaciones, y una detallada bibliografía.

Los dos últimos sitios, parte de la serie de colección Premios Nacionales, resumen las obras de Francisco Masvidal y Roberto Artemio, Premios Nacionales del Diseño del Libro en 2002 y 2003 respectivamente. Ambas compilaciones estuvieron a cargo del mismo equipo: el editor José René Roig y la diseñadora Yaima Linares. Estos jóvenes trabajadores de la editorial CubaLiteraria desplegaron una admirable labor investigativa la cual se revirtió en sitios que atraparon, en términos textuales, los elementos esenciales de la vida profesional y personal de cada uno y, en el aspecto gráfico, sendos homenajes a los elementos esenciales que constituyen sus muy personales estilos creativos.

La participación de CubaLiteraria en la Feria aún no ha terminado, manténgase atento a estos creadores de la web.

Publicado por primera vez en el sitio de la Feria Internacional del Libro de Cuba (XIV edición, 8 de febrero de 2005, en http://www.cubaliteraria.cu/evento/filh/2005/)